martes, 26 de enero de 2010

Fin de semana cochino


Este sábado que hemos dejado atrás tocaba triple celebración familiar (por la parte política). Tres cumpleaños celebrados como es debido, en casa, todos juntos y ante buenos y grandes yantares. Para esta ocasión, los homenajeados (como es tradición, sufragaban los alimentos que ibamos a engullir) eligieron un poco de marisquito y unos cochinillos (2) que cocinamos al estilo segoviano en el horno moruno de La Fuencisla, apartado gastronómico del complejo de Los Madroños (en Penàguila, dónde si no?).


No fotografié a los lechones la noche previa porque reconozco que los dos animalillos dieronme cierta pena. Pero como ya estaban sacrificados y algo había que hacer con ellos, que mejor que comerlos, no? Ciertamente estaban crujientes y servidor se inclinó por dar buena cuenta de la cabeza, provocando seguramente una incómoda digestión a quienes me rodeaban, pero qué le vamos a hacer, a mí me gustan los ojos, lengua, sesos, vísceras, entresijos y demás... En fin qué les voy a contar que no puedan ustedes deducir de las fotografías que acompañan a este post / reportaje. Hasta otra amigos!

4 comentarios:

Angel dijo...

Felicidades a los premiados. Que ricos estaban!!!

Anónimo dijo...

Fotris , ya me imagino como os pusisteissss ¡¡¡¡¡ sldos a todoss¡¡

Silvia

AuROraZa dijo...

guay el relato, guay las fotos jeje!! menuda pinta el cochino!

King Piltrafilla dijo...

Babeo, babeo, babeo...... la última vez que comí cochinillo fue en Burgos, a los pies de la catedral. Que jambre!!