sábado, 23 de octubre de 2010

La lanzada en el costado (contiene imágenes explícitas)

Cumplir años o lo que es lo mismo, envejecer, lleva implícito la degradación del cuerpo. Desde noviembre del año pasado un pequeño bulto empezó a desarrollarse en el interior de mis tripas. Aparecía y desaparecía y al tocarlo emitía unos desagradables sonidos. De inmediato llegué a la conclusión que se trataba de una hernia inguinal... con el tiempo creció tanto que paso a parecer un miniembarazo o un tercer testículo. La situación ya era insoportable así que 31 años después de mi primera y única intervención quirúrgica, volví a pasar por el quirófano.

Ya desde casa os muestro la nueva marca en mi cuerpo, una fabulosa cremallera de 12 grapas que espero se vaya reduciendo y ocultando con el tiempo y el vello hasta quedar como hermosa cicatriz. La intervención se llevó a cabo en la Clínica del Consuelo, donde un simpático celador tuvo el dudoso honor de rasurarme mis bajos fondos para que la incisión se llevara a cabo sobre una superficie limpia. El postoperatorio se antoja largo, con mucho reposo, y dolores continuos. Resignación pues... aunque puedo comer/beber de todo y almenos tendré más tiempo para dedicarme a mis frikadas. Aquí os muestro la hernia en todo su esplendor 2 días antes de ser solventada...

Se acabó presumir de paquete!!!!

5 comentarios:

Armando dijo...

Supongo que habrás conservado el "alien" y lo tendrás en un frasquito.
Quizás puede ser el comienzo de una nueva colección.
B&B

masbirras dijo...

Soy 'freak' pero no tanto, primo!!

Anónimo dijo...

¡Qué cremallera! Ahora ya puedes hacer pasarela de calzoncillos de Galiano

Cristian dijo...

¡Madre mía Txema!

Espero que la recuperación sea lo más rápida e indolora posible :)

Y por cierto felicidades atrasadas, es que esto de los conciertos tienen a uno atrapado...

Un abrazo muy grande =)

Anónimo dijo...

Torero, torero!!!

Recupera't prompte!!!

Albert