EL ZOO DEL SIGLO XXI / KERRY NORRIS / Sus ruidosas orgías con su novio han provocado trastornos psicológicos entre sus vecinos, que la han denunciado
Con ella llegó el insomnio

Servidor, que ha leído el texto íntegro os puede jurar que no tiene desperdicio el tema. A mí sólo me ha ocurrido una cosa similar (me pongo en el papel de las víctimas) en un hotel de Málaga después de una Convención cervecera y os puedo asegurar que después de desvelarme por los gemidos de la susodicha y envidiando ser el susodicho acabé, junto con mi Sra, descojonándome porque ya no sabíamos si era real, fingido, exagerado o todo un poco. El caso es que, imaginaros que tenemos como vecina a la Señorita Norris (que como podéis ver no está del todo mal) y nos la encontramos una mañana en la escalera después de una de esas noches de embites furiosos y orgasmos histriónicos que han hecho temblar los cimientos del edificio. Con qué cara la miramos? Qué le decimos?.... La maldecimos por no haber pegado ojo? o le agradecemos el buen momento que a su costa nos hemos dedicado en el baño?. Ay esas vecinitas libidinosas!!!! Quien las pillara!!!

PD: Ya lo dijo Noel Clarasó, "el amor puede ser ciego pero los vecinos no" y añado yo: "ni sordos ni mancos". Amén
