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lunes, 2 de marzo de 2009

Nos deja Rubianes


Ayer fue un día de alegrías en lo deportivo, pero en lo artístico, un mensaje en el móvil traía malas noticias. Pepe Rubianes no dejaba a nadie indiferente. Gallego de nacimiento y catalán de adopción, o mejor dicho, galaico-catalán, como se definía él, fue un humorista mordaz, de exabrupto, con mala baba pero a la vez con un estilo inconfundible. Sus monólogos marcaron estilo. Servidor aún recuerda cuando vió en Valencia, su espectáculo más famoso, 'Rubianes solamente'. Tremendo! y eso que tengo que decir que no estaba entre mis favoritos. Lamentablemente algunos le recordarán siempre por unas desafortunadas o no, pero incendiarias declaraciones en un programa de TV3. Sin embargo, Rubianes llevaba una larga trayectoria a sus espaldas y se había forjado en compañías como 'Els Joglars' o 'Dagoll Dagom'.


Mi relación con Pepe Rubianes no se circunscribe solamente a la de artista-espectador que antes he mencionado. En 1995, coincidimos en el rodaje de uno de los episodios de la serie Makinavaja. En aquella época, yo iba para 'estrella cinematográfica', había intervenido en algunos cortos y anuncios y la agencia de cásting donde estaba fichado, me seleccionó para desempeñar el papel de 'segurata' (perdón Ramón, quería decir: 'técnico especializado en seguridad privada'). Mi papel se limitaba a una intervención de poco más de 2 minutos, con diálogo (mínimo) incluído en uno de los varios sketchs que componían cada episodio. Por ello me pagaron 45 mil del ala. Recuerdo a Rubianes como un profesional que iba al grano, por la faena, seco pero correcto. Chocó mi mano, me preguntó, cómo te llamas chaval?, ensayamos una o dos veces y ale, a rodar!!!. No sé cuantas tomas hicimos. Se suponía que yo era el vigilante del 'Banco Jones' y dormía (como todos los V.J.). Por lo tanto estaba recostado simulando el sueño hasta que Maki, Pope y el director del banco (Cuatroojos) entraban en la entidad. Los de la productora no calcularon que mi peso (130 kg de la época) era demasiado para el micro inalámbrico y al final me cargué 3 (de ahí tanta toma). Al final quedó bien. Una experiencia más para el recuerdo y 1000 recuerdos ahora para Rubianes, estés donde estés.