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miércoles, 17 de febrero de 2010

Condenado a Galeras... más quisiera yo!

Se conocen popularmente como 'las gambas de los pobres' pero pobre de quien no pueda comerlas. Su precio es barato en los mercados y tradicionalmente han sido consideradas como morralla, su uso era simplemente dar más sabor a los guisos, caldos, arroces y demás platos marineros. Por si aún no lo habéis adivinado me refiero a las galeras, ese crustaceo entre blanquecino y ocre, de escasa pero muy apetitosa carne y que te puede dejar los labios hechos un Cristo si no dominas la forma de comerlas. Servidor y cia se las zamparon rellenas, como se puede ver en la foto superior y también como acompañamiento de unos fideos a banda posteriores a un caldo de pescado de roca con patatas y all-i-oli que quitaba el hipo y del cual no quedó nada, como atestigua la foto inferior.

Tales manjares fueron degustados el pasado sábado en el entrañable y famoso Joan Gatell (antes Can Gatell) de Cambrils antes de una jornada de relajación en las Termas Montbrió.
Todo formaba parte del disfrute de un pack regalo de Reyes con la salvedad que el fin de semana elegido para aprovecharlo coincidía (y no estaba hecho a propósito) con el de San Valentín (servidor no es devoto de esta comercial celebración), lo cual implicaba que el Spa parecía una concentración de romanticismo parejil sin parangón. Encima para rematar la faena la cena estaba adornada de los detalles típicos de la fecha, en fin, ustedes ya me entienden.
Pero almenos valió la pena y uno volvió relajadísimo y recordando, entre otras cosas las galeras que se comen y las que nos mantienen encadenados a la dura realidad del día a día. Amén.

viernes, 26 de junio de 2009

Vaya final de mes!


Lo siento amigos. Os aseguro que no es mi intención reconvertir el 'blog' en una sección de necrológicas y obituarios. Pero que queréis que haga, la muerte es así, de hecho es ella la que da sentido a nuestra existencia y si en esta página el principal objetivo es hablar de la vida, también tiene cabida su gemela antagónica. 


Farrah Fawcett no era un 'Angel de Charlie', más bien fué el 'ángel de todos'.  La recuerdo como uno de mis primeros mitos eróticos, en una época donde (lo siento por las morenas), las rubias (y no me refiero a la cerveza) triunfaban como la espuma. Aún recuerdo el día en que mi primo Jordi, aprovechando que su familia tenía un quiosco, se hizo con la revista del desnudo de Farrah. Al pobre no se le ocurrió otra cosa que vocear la hazaña atrayendo tras de sí una horda de salvajes aolescentes, recién salidos de la escuela. La publicación voló de sus manos y quedó en breves segundos despezada sobre la acera tras ser manoseada, sobada y babeada por decenas de aprendices de pajilleros. Con los años, fuímos olvidando a la Fawcett, sustituyéndola por otras rubias y también por las morenas, mientras la actriz, como la revista, con el tiempo fue haciéndose añicos, hasta que ayer, nos dejó para siempre. Adios Jill Munroe, adios 'Angel de la guàrdia'


Otro que se va. Michael Jackson nunca fue santo de mi devoción y el circo que montó con su vida no me interesa para nada. Aún así reconozco que es uno de los grandes del pop (yo, cómo sabéis, soy más de rock) y que como a tantos españoles, la proyección nocturna (en Nochevieja, si no recuerdo mal) del videoclip de 'Thriller' me llegó a perturbar. Tuve la oportunidad de verlo en directo, en el concierto de Barcelona de su gira del 'Bad Tour'. La entrada (no la iba a comprar) me tocó en un sorteo de la mítica discoteca Barbary de Sant Sadurní d'Anoia. Con el amigo Guerrero, el 'Guerre' (otro agraciado) y armados con una bota de vino, nos dirigimos al evento. Reconozco que ha sido uno de los mejores espectáculos que he presenciado, que sobre el escenario, Mr Jackson era un crack y sus coreografías, impresionantes. Bye, bye...

El calendario está siendo cruel este final de mes. Un hombre santo, un amigo coleccionista, la madre de uno de mis mejores amigos y ahora dos mitos del 'show-business'. Yo este fin de semana lo tengo claro, aprovechando la invitación familiar al 'Pachell' de La Vila, me voy a poner ciego a gambas y vino, y como tantas otras veces levantaré mi copa para brindar por los presentes y por los ausentes, por los que seguimos aquí y por los que nos han dejado. Salud, libertad y birra eterna!