Hace ya unos años que me apartaron del mercado y por tanto desconozco como están actualmente las cosas del 'ligoteo' aunque imagino que tipos como el de la foto lo siguen teniendo tan crudo como yo en mi época. Veréis... nunca fuí un adelantado a mi tiempo, ni un lanzado, ni un conquistador... de pequeño, aparte de 'gordito' (condición física que condicionó bastante mi despertar erótico para con los demás -conmigo mismo funcionaba sin problemas) era bastante tímido e inocente (supongo que en el fondo era ya un romántico). Durante la EGB, mientras el resto de compañeros trataban de levantarle las faldas a las chicas yo intentaba defenderlas, con lo cual, me quedaba sin ver sus braguitas y además mi supuesto gesto heroíco tampoco conseguía granjearme el cariño de ellas. Vamos... que era ya un imbécil!!!... Las circunstancias no me eran tampoco favorables... en nuestro grupo (futuro embrión de Los Machoman, de quienes un día hablaré largo y tendido) tampoco predominaban los lanzados y para acabar de rematarlo, TODOS eramos chicos. Nunca tuve los clásicos amigos de veraneo, chicos y chicas (tipo 'Verano Azul') que año tras año coinciden en un pueblo de playa o montaña y que al final acaban liándose todos con todos. ¡Qué le vamos a hacer! Mi juventud fué así de desgraciada, o no... Al final acabé tirándome (en sentido figurado) a la botella y decidí aguardar tiempos mejores que, finalmente, acabaron llegando. Sin embargo mi desesperación nunca llegó a los extremos que ahora os muestro.
Puestos a pagar, lo reconozco, qué mejor que hacerlo sobre seguro (en esos antros que según comentan algunos, tienen luces rojas, ambiente íntimo, música de Julio Iglesias y mujeres que fuman) antes que perder el tiempo entre psicólogos (argentinos?) y sexólogos... Desconozco si detrás de tal iniciativa se encuentra el valenciano Mario Luna, autodefinido como 'profesional del ligue', 'científico de la seducción' y demás majaderías, además de ser autor del libro 'Sex Crack' que se vende (dicen) como churros en Japón y que ha llegado a mis manos.
Por lo poco que he ojeado, define el arte del ligoteo a la aplicación de fórmulas prácticamente matemáticas cuya terminología miedo da utilizarla en el día a día: En el caso de los Fiunos (Finalizaciones de una noche) no existe D2 o este se da de forma concentrada, creando un efecto Multicita. Alguien lo entiende? Prometo leerlo un día de estos y si funciona ya me veréis de plató en plató de televisión contando las novedades de mis separaciones, rollitos con actrices de Hollywood, modelos y demás fauna inalcanzable para un 'piltrafilla' como yo. Mientras tanto intuyo que el Sr Luna, los psicólogos argentinos y los sexólogos seguirán forrándose a la vez que ligar será igual de fácil o complicado que antes. Amén
